6. Plaza de San Lazaro
Calle Sobrarbe 1977
Crepuscular, despejada e insólita imagen del tramo de la calle de Sobrarbe en torno a la iglesia parroquial de Nª Sª de Altabás, cuya nueva planta fue inaugurada en 1892. Al fondo, a la derecha, el cimborrio del metropolitano templo de El Salvador, una filigrana de Mahoma Ramí, anuncia que, aun con el Ebro de por medio, esta parte del antiguo Arrabal de Altabás formaba parte de la ciudad desde muchos siglos ha, con edificios tan representativos como el mercedario convento de San Lázaro, y los franciscanos de Nª Sª de Jesús, y el de Santa Isabel. Pese a la cercanía, la natural trinchera fluvial marcó un devenir diferenciado, autónomo. No podía ser de otra forma, con un río tan irregular en su caudal, tan mediterráneo, como el Ebro, pese a los delirios de quien se lo imagina ubérrimo en nautas y navíos. Sus monumentales salidas de madre, siempre noticia, eclipsaban con sus tremendas afecciones las largas temporadas en que, durante el resto del año, se podía vadear con relativa facilidad. Eso del dragado es una cosa muy reciente.
En la luminosa imagen, la fachada de los pares nos alumbra, en primer término, una casona que ya no está, muestra de la arquitectura popular de esta veterana zona. A su lado, perduran el elaborado nº 16, el humildísimo nº 14, el nº 12 de la iglesia, y el nº 10. Luego, el colegio "Cándido Domingo", con su nueva fábrica de 1970, que sustituyó a la inaugurada en 1909 con diseño de Ricardo Magdalena. Después, el convento de Santa Isabel reconstruido tras el asedio de 1808, que llegaba hasta la antigua plaza de san Lázaro. Tras pasar las vías del ferrocarril, quedaba el cuartel de ese mismo nombre.
Fuente visual: amable aportación personal de Pablo Valdés.
PATRIMONIO HISTÓRICO EN EL SUBSUELO
San Lázaro, un balcón envidiable y con futuro
Los vecinos creen que debería retomarse el plan de riberas
Vista del balcón de San Lázaro. - ÁNGEL DE CASTRO
CARLOTA GOMAR
10/06/2018
El Balcón de San Lázaro se ha convertido en uno de los photocAll más prestigiosos de Zaragoza. Al margen de las instantáneas, su reforma, que se incluyó en el plan de riberas de la Expo 2008, tenía varios propósitos que no pudieron cumplirse. El proyecto contemplaba crear una gigantesca zona peatonal de dimensiones similares a los de la plaza del Pilar e iba convertir al Ebro en la avenida principal de la ciudad, un objetivo que se consiguió a medias.
Durante las obras fueron muchos los obstáculos que se encontraron por el camino, porque bajo el terreno se encontraron restos históricos de gran importancia. Las excavadoras sacaron a relucir la iglesia de Altabás y los osarios de la época de la Guerra de la Independencia, donde se calculaba que había enterradas alrededor de 5.000 personas. El jefe de área de Infraestructuras de Expo Zaragoza Empresarial, Miguel Zueco, recordó que estas apariciones alteraron los planes iniciales porque la Dirección General de Patrimonio de la DGA decidió que la leprosería y el claustro del antiguo convento se convertirían en un museo y el resto de ruinas se protegerían y se sellarían.
«El proyecto se encuadró en el plan de riberas y se respetó en su totalidad, porque lo único que no se ejecutó fue el túnel subterráneo previsto para el paso de los coches por la aparición de los restos», explicó Zueco. El principal fin del proyecto pasaba por unir los puentes de Hierro y la Almozara a través las riberas. Este túnel iba a permitir la circulación de vehículos y, a la vez, peatonalizar todo el entorno, pero esta idea se descartó con el ánimo de proteger las ruinas. Los vecinos lograron que este centro se convirtiera en realidad y a día de hoy son los encargados de su gestión. El presidente de la Asociación de Vecinos del Arrabal, Rafael Tejedor, explicó que, así, se logró «descubrir nuestro pasado histórico».
INSATISFACCIÓN
Según Tejedor, el proyecto del Balcón de San Lázaro no cumplió con todas las expectativas. «La valoración es positiva pero con mal sabor de boca», matizó. A su juicio, «seguimos de espaldas a la ciudad, cuando la reforma tendría que haber convertido el Ebro en la avenida principal de Zaragoza y no es así».
Admitió que el plan de riberas fue todo un éxito porque revalorizó el río y se generó un atractivo para que los zaragozanos disfrutaran del Ebro. Sin embargo, consideró que el proyecto de obra diseñado para la Expo tendría que haber ido acompañado de más mejoras a corto y largo plazo para mantener su atractivo.
Según el representante vecinal, tras la Expo del 2008 las riberas se abandonaron. Se mostró especialmente crítico con el Gobierno de Zaragoza en Común (ZeC) porque, a su juicio, «todo lo que huele a Expo y riberas lo obvian y cada día son menos atractivas». Según Tejedor, la falta de mantenimiento, la ausencia de podas y de actividades o de ocio alternativo «van a acabar tirando por la borda una inversión millonaria porque la gente dejará de acudir al Ebro».
Para Tejedor, solo la unión del Balcón de San Lázaro con la explanada de la Estación de Norte hubiera completado el proyecto. «La gente pasea por las riberas, no por el balcón, si se hubiera llevado a cabo el proyecto de (Luis) Peirote, el barrio sí se habría convertido en atractivo».
Este plan, impulsado por el entonces concejal de Grandes Proyectos, Jerónimo Blasco (PSOE), pretendía transforme en un «espacio de referencia» la margen izquierda del Ebro que incluía un gran pabellón de unos 4.000 metros cuadrados destinado al comercio, un hotel con auditorio y bloques de apartamentos para mayores y jóvenes. «No queremos que hagan zonas verdes ni parques, de eso hay mucho y la gente no va a venir al barrio para ver otro parque», lamentó Tejedor. Este proyecto «no estaba incluido» en el plan de riberas, puntualizó Zueco, aunque se hicieron otras que tampoco estaban previstas, como el restaurante
Vista del balcón de San Lázaro. - ÁNGEL DE CASTRO
Vista del balcón de San Lázaro. - ÁNGEL DE CASTRO
CARLOTA GOMAR
10/06/2018
El Balcón de San Lázaro se ha convertido en uno de los photocAll más prestigiosos de Zaragoza. Al margen de las instantáneas, su reforma, que se incluyó en el plan de riberas de la Expo 2008, tenía varios propósitos que no pudieron cumplirse. El proyecto contemplaba crear una gigantesca zona peatonal de dimensiones similares a los de la plaza del Pilar e iba convertir al Ebro en la avenida principal de la ciudad, un objetivo que se consiguió a medias.
Durante las obras fueron muchos los obstáculos que se encontraron por el camino, porque bajo el terreno se encontraron restos históricos de gran importancia. Las excavadoras sacaron a relucir la iglesia de Altabás y los osarios de la época de la Guerra de la Independencia, donde se calculaba que había enterradas alrededor de 5.000 personas. El jefe de área de Infraestructuras de Expo Zaragoza Empresarial, Miguel Zueco, recordó que estas apariciones alteraron los planes iniciales porque la Dirección General de Patrimonio de la DGA decidió que la leprosería y el claustro del antiguo convento se convertirían en un museo y el resto de ruinas se protegerían y se sellarían.
«El proyecto se encuadró en el plan de riberas y se respetó en su totalidad, porque lo único que no se ejecutó fue el túnel subterráneo previsto para el paso de los coches por la aparición de los restos», explicó Zueco. El principal fin del proyecto pasaba por unir los puentes de Hierro y la Almozara a través las riberas. Este túnel iba a permitir la circulación de vehículos y, a la vez, peatonalizar todo el entorno, pero esta idea se descartó con el ánimo de proteger las ruinas. Los vecinos lograron que este centro se convirtiera en realidad y a día de hoy son los encargados de su gestión. El presidente de la Asociación de Vecinos del Arrabal, Rafael Tejedor, explicó que, así, se logró «descubrir nuestro pasado histórico».
INSATISFACCIÓN
Según Tejedor, el proyecto del Balcón de San Lázaro no cumplió con todas las expectativas. «La valoración es positiva pero con mal sabor de boca», matizó. A su juicio, «seguimos de espaldas a la ciudad, cuando la reforma tendría que haber convertido el Ebro en la avenida principal de Zaragoza y no es así».
Admitió que el plan de riberas fue todo un éxito porque revalorizó el río y se generó un atractivo para que los zaragozanos disfrutaran del Ebro. Sin embargo, consideró que el proyecto de obra diseñado para la Expo tendría que haber ido acompañado de más mejoras a corto y largo plazo para mantener su atractivo.
Según el representante vecinal, tras la Expo del 2008 las riberas se abandonaron. Se mostró especialmente crítico con el Gobierno de Zaragoza en Común (ZeC) porque, a su juicio, «todo lo que huele a Expo y riberas lo obvian y cada día son menos atractivas». Según Tejedor, la falta de mantenimiento, la ausencia de podas y de actividades o de ocio alternativo «van a acabar tirando por la borda una inversión millonaria porque la gente dejará de acudir al Ebro».
Para Tejedor, solo la unión del Balcón de San Lázaro con la explanada de la Estación de Norte hubiera completado el proyecto. «La gente pasea por las riberas, no por el balcón, si se hubiera llevado a cabo el proyecto de (Luis) Peirote, el barrio sí se habría convertido en atractivo».
Este plan, impulsado por el entonces concejal de Grandes Proyectos, Jerónimo Blasco (PSOE), pretendía transforme en un «espacio de referencia» la margen izquierda del Ebro que incluía un gran pabellón de unos 4.000 metros cuadrados destinado al comercio, un hotel con auditorio y bloques de apartamentos para mayores y jóvenes. «No queremos que hagan zonas verdes ni parques, de eso hay mucho y la gente no va a venir al barrio para ver otro parque», lamentó Tejedor. Este proyecto «no estaba incluido» en el plan de riberas, puntualizó Zueco, aunque se hicieron otras que tampoco estaban previstas, como el restaurante
Vista del balcón de San Lázaro. - ÁNGEL DE CASTRO
Cuartel de San Lázaro 1975
Imagen capturada en el interior del patio del cuartel de San Lázaro, una lluviosa mañana de mediados del mes de noviembre, mientras el bombo de la suerte decide el destino castrense donde los jóvenes de la imagen habrían de realizar el Servicio Militar Obligatorio. La gran mayoría de ellos tendrían que hacer turismo a otras regiones, incluyendo la provincia del Sáhara Occidental, entonces inmersa en un complicado proceso de descolonización, aún sin terminar hoy.
El pabellón por donde trepa una enredadera, recayente al arranque de la avenida de Cataluña, donde estaba el ingreso principal al cuartel.
Fuente visual: foto Gerardo Sancho Ramo, en AMZ.
Proyecto GAZA ("Gran Archivo Zaragoza Antigua"),
es un compendio de imágenes de la antigua Zaragoza (España), acompañadas de textos creados por José María Ballestín Miguel
y la colaboración de Antonio Tausiet.
Cuartel de San Lázaro ca. 1910
En la imagen, detalle de una fotografía del Archivo Coyne centrada en el Cuartel de San Lázaro (cuerpo de guardia, o edificio longitudinal flanqueado por dos torreones, patio, y estructura defensiva triangular). A la derecha, refectorio superviviente, aunque muy deteriorado, del antiguo Convento del mismo nombre. Al fondo, la Estación del Norte.
Fuente: Pilar Lop Otín, "Los conventos mercedarios de San Lázaro y San Pedro Nolasco de Zaragoza", IFC, 2011
Proyecto GAZA ("Gran Archivo Zaragoza Antigua"),
es un compendio de imágenes de la antigua Zaragoza (España), acompañadas de textos creados por José María Ballestín Miguel
y la colaboración de Antonio Tausiet.






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